La valoración a la educación permanente es uno de los sucesos más importantes en la historia de la educación de la segunda mitad del siglo XX; la idea de la continuidad del proceso educativo no es nueva, pero ha sido en las últimas décadas que los teóricos de la educación han señalado, con mayor precisión, las relevantes consecuencias que tiene la adopción de esta perspectiva en el porvenir de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
